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Círculo del juego

Play Circle

Jugar - es una experiencia de aprendizaje.

El juego es una parte importante de nuestro desarrollo.

El círculo HAGS del juego le mostrará los conocimientos que puede obtener el niño a través de los diferentes aspectos del juego y cómo inciden en su desarrollo. Al diseñar y fabricar nuestros productos tenemos muy en cuenta todas las secciones del círculo del juego. Por su parte, al elegir el equipamiento del parque usted puede ver tanto las funciones técnicas del producto como los beneficios que puede extraer el niño de jugar en él.

•    Yo- Habilidades personales.
El juego, tanto individual como colectivo, desarrolla un sentimiento de identidad que da forma a la personalidad. El niño aprende a enfrentarse a diferentes situaciones observando cómo se comportan los demás en el parque infantil, soñando, planificando y pensando.

•    Nosotros – Habilidades sociales.
"Cuando los niños juegan juntos, desarrollan sus habilidades sociales. Cada vez que se encuentran con otros niños en el parque infantil, casi automáticamente emprenden juegos de roles y cooperación. El niño aprende a distinguir el estado de ánimo y los sentimientos de los demás como parte de un juego, así como a colaborar y a asumir responsabilidades sociales."

•    Números – Habilidades matemáticas.
Cuando un niño aprende a trepar, por ejemplo, desarrolla la coordinación física y mental y la fuerza. También aprende a contar: un escalón, dos escalones, tres escalones hasta la cima... El juego también es la base para aprender a resolver problemas matemáticos concretos, prácticos y abstractos.

•    Espacio – Habilidades visuales.
El niño desarrolla su conciencia del espacio a través del juego y la actividad física, visualizando e imaginando cosas. El movimiento que genera el juego enseña al niño a distinguir las perspectivas y las relaciones entre diferentes tamaños: grande y pequeño, cerca y lejos, alto y bajo.

•    Naturaleza – Habilidades ambientales.
Cuando juega al aire libre, el niño aprende a distinguir y comprender las fuerzas de la naturaleza y cómo afectan a las personas. Todos los niños son curiosos por naturaleza y se sienten cómodos al aire libre. También aprenden a observar fenómenos y a descubrir cosas nuevas: cómo cambian el tiempo y las estaciones, cómo crecen las plantas y los animales, y cómo cambia el color del cielo y de la tierra.

•    Vida – Habilidades existenciales.
El juego ayuda al niño a comprender que todas las personas son seres individuales libres y con derecho a elegir. El juego de roles desarrolla, además, el conocimiento del niño sobre las expectativas sociales y vitales, y sobre las relaciones con otras personas y con el entorno.

•    Sentidos - Habilidades perceptivas.
El juego ayuda al niño a desarrollar la capacidad de pensar libremente, utilizando dibujos, situaciones e historias imaginativos. Ya sea jugando solo o con otros, en una situación aparentemente inventada, el niño aprende a confiar en sí mismo, a tener sus propias ideas y a actuar en consecuencia

•    Música - Habilidades musicales.
Cuando varios niños juegan juntos, sus juegos a menudo se acompañan de música en forma de canciones y rimas. Algunos juegos requieren sentido del ritmo. Los niños que practican su capacidad para discriminar tiempos, melodías y ritmos también asimilan con más facilidad los fenómenos lingüísticos, gramaticales y matemáticos más adelante.

•    Cuerpo - Habilidades físicas.
"A medida que crece, el niño va conociendo su cuerpo y su capacidad física. Cada vez es más consciente de la manera en que puede usar las distintas partes del cuerpo, cómo trabajan brazos y piernas, qué pueden hacer y cuáles son sus límites. La actividad física refuerza la inteligencia: cuanto más se mueve el niño al jugar, más receptivo es al conocimiento."

•    Palabras - Habilidades lingüísticas.
La capacidad de pensar, hablar, utilizar palabras y aprender nuevos idiomas se desarrolla jugando con otros niños. Los niños desarrollan constantemente sus habilidades lingüísticas y la capacidad de comunicarse con otros niños y con los adultos de su entorno: en casa, con la familia, al jugar, en la guardería y en la escuela.